¡Luz Jazmín, ha vuelto a casa!
En el patio de la casa de una familia en La Uribe – Meta, quedaron sembrados dos árboles, como símbolo de la vida, la memoria y la ausencia de quienes no han regresado a casa. Un guanábano que creció junto a la vida de Jasmín, una joven que salió de casa a los 15 años y volvió al hogar más de dos décadas después, no como hubieran querido, pero sí como la certeza que tanto buscaron. Su madre lo conserva como quien abraza lo que aún vive, como raíz que sostiene la memoria y no permite que el olvido cubra lo que el corazón recuerda.
Desde Reencuentros acompañamos el tránsito de su regreso. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas trazó una ruta de cerca de 800 kilómetros, desde ucaramanga hasta el municipio de Uribe, Meta, para llevar a Luz Jasmín de vuelta a los brazos de su familia. Allí la esperaban su madre y sus hermanas, para despedirla con amor, con duelo y con la verdad que por tantos años les fue esquiva.
Su cuerpo fue recuperado en el Cementerio Municipal de Bucaramanga, en una acción humanitaria adelantada por la UBPD en Santander y que contó con el apoyo de las y los Firmantes del Acuerdo de Paz, que integramos la Corporación Reencuentros. En esas jornadas se recuperaron 62 cuerpos de personas pertenecientes a la columna móvil Arturo Ruíz, tras una investigación que permitió establecer que las inhumaciones ocurrieron entre finales del 2000 y comienzos del 2001.
Fue gracias a la información aportada por sobrevivientes de la Operación Berlín, a la reconstrucción de los hechos y a la búsqueda persistente de las familias, que hoy este reencuentro fue posible.
Jasmín es la segunda persona entregada dignamente en el Meta en el marco de estos casos. La coordinación entre los equipos territoriales de Santander y Meta, acompañados por la Corporación Reencuentros y Benposta, permitió que este camino se tejiera.
La madre de Jasmín, que aún busca a otro de sus hijos desaparecidos, dice que aquellos árboles sembrados por ellos dos siguen floreciendo en su patio. Desde allí los siente cerca como quien permanece aunque el cuerpo esté ausente.
Las y los sobrevivientes de Berlín siguen cumpliendo la promesa, que tod@s vuelvan a casa.